Las imágenes que Corea del Norte no quiere que veas

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El pequeño tamaño de la nación norcoreana es inversamente proporcional al interés y la fascinación que despierta en todo el mundo. El hermetismo al que somete Kim Jong-un –y anteriormente su padre, Kim Jong-il– a su pueblo es probablemente una de las causas de la atracción que suscita esta nación fuera de sus fronteras, pero tampoco podemos olvidar su beligerante política exterior y su tortuosa relación diplomática con la gran mayoría de países del mundo. Esta falta de interés por la diplomacia, las declaraciones públicas repletas de autosuficiencia y su absoluta indiferencia por la paz y el derecho internacional, hacen que la comunidad internacional haya dado la espalda a esta pequeña nación, a la vez que la vigila por el rabillo del ojo.

Dicho hermetismo ha creado una especie de ilusión por la cual nos podríamos creer todas las noticias que hagan referencia al régimen norcoreano por muy excéntricas que parezcan. Algunas de estas noticias son verdad y otras no, pero todas pasan el filtro de los medios surcoreanos y posteriormente, occidentales. Es por esto que hay tanto interés entre los reporteros gráficos en captar de primera mano lo que sucede dentro de sus fronteras. Algo que no es sencillo, ya que la entrada de cualquier medio de comunicación o reportero ha de ser previamente aprobada por las autoridades, en línea con el férreo control interno al que someten a sus medios de comunicación. Una vez dentro, los periodistas –al igual que los turistas– que quieran visitar el país son guiados y controlados en todo momento. Como se suele decir, se puede viajar a Corea del Norte, pero no viajar por Corea del Norte. Continuar leyendo

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