7 razones económicas para abrir todas las fronteras europeas a África (y al mundo)

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¿Abrir todas las fronteras europeas a los inmigrantes africanos? Sí, parece una locura. Probablemente porque el discurso liberal nos ha metido en la cabeza por activa y por pasiva que las consecuencias de una decisión de esta índole serían desastrosas a nivel económico y para el mercado laboral de los países receptores. Este discurso alberga un mensaje que dibuja a los inmigrantes como poco menos que bárbaros a las puertas de nuestra civilización, y cuya inclusión conllevaría irremediablemente el colapso de nuestra sociedad. Nada más lejos de la realidad. A nivel mundial los migrantes suponen sólo un 3,1 % de la población, lo que demuestra que la inmensa mayoría no quiere abandonar su casa -mucho menos si hay pocas posibilidades de volver- y un gran número, aunque quiere no puede. Aquellos que intentan llegar a Europa no son los más pobres en sus países de origen, sino los que pueden costearse el viaje.

La idea de abrir totalmente las fronteras no es descabellada, y de hecho, como expongo en este artículo, desde un punto de vista puramente utilitarista, podría tener consecuencias económicas muy beneficiosas para el conjunto de países europeos. Lejos de ser una carga para la sociedad, los recién llegados pueden contribuir en muchos aspectos de la vida económica del país de acogida. Desde el punto de vista moral, la idea de un mundo sin fronteras, hasta cierto punto, representa un ideal generalizado. Sin embargo, una gran mayoría de la sociedad no lo valora como una opción realista, aun cuando desde el ámbito académico cada vez más voces se suman a defender esta alternativa. Continuar leyendo